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Cinco razones por las que el CarSharing es una gran idea como alternativa de movilidad


El carsharing, es decir, compartir vehículos entre distintos usuarios, es una tendencia que ha llegado para quedarse y que sin duda, este 2018 seguirá aumentando. Se trata de un nuevo modo de concebir el vehículo y la propiedad que empezó en el centro de Europa, concretamente en Alemania y Suiza, pero que se está consolidando en el mercado español. Servicios de movilidad compartida como Zity, Car2Go, Emov, y también los de compartir entre particulares, como Blablacar o Drivy, están ya en el día a día tanto de conductores como de los propietarios de vehículos.

Pero… ¿Por qué? ¿Qué es lo que enamora a los usuarios de poder compartir vehículo?. Aquí cinco grandes razones para compartir coche como propósito para este 2018:

1. Sostenibilidad


Los estudios señalan que los coches en las ciudades están estacionados el 93% de su tiempo ocupando espacio en las calles o aparcamientos. Gracias al carsharing, estos recursos inactivos se pueden aprovechar mejor y se evita la aparición de más coches en las calles.

Así es como nació Drivy en Francia, cuando su fundador, Paulin Dementhon, se dio cuenta de que sus vecinos compartían coche y gastos mediante una hoja de Excel, y decidió digitalizar esta idea para poder hacerla extensible a todo el mundo. “Mi visión es permitir un uso más sostenible de los vehículos, optimizando su utilización. Que el uso de un coche compartido sea mucho más práctico y cómodo que tener uno en propiedad", explica Dementhon.

2.    Ahorro para todos


¿Tienes un coche, pero no lo conduces a diario? El carsharing ayuda al propietario a rentabilizar la adquisición y amortizarla. Además de suponer un ingreso extra por prestar tu coche mientras no lo necesitas, también se fomenta así que el coche se mantenga activo y evita que se oxide o se averíe por falta de uso. Según un estudio de la AEA (Automovilistas Europeos Asociados), tener un coche en propiedad en España cuesta aproximadamente 6.600 euros al año, contando seguro, peajes, parking, revisiones y carburante, si se hacen unos 15.000km/año. ¿Por qué no reducir ese gasto, alquilando el vehículo a otras personas?

Por otro lado, el conductor que alquila puede permitirse tener un coche cuando lo necesita sin necesidad de comprarse uno, por lo que es una forma más barata de movilidad, ya que es pago por uso. Además, los precios del carsharing son más que atractivos, un coche en una de las plataforma de compartir entre particulares puede costar unos 25 euros al día.

3. Un vehículo para cada ocasión


Un mismo vehículo no puede satisfacer todas las necesidades que se le pueden presentar a un conductor. En cambio, el carsharing permite tener un coche que se adapte a cada momento: un todoterreno para un fin de semana con las condiciones climatológicas de la montaña, un monovolumen para una escapada de amigos, un pequeño utilitario para moverse por la ciudad, una furgoneta para hacer una mudanza…

También resulta interesante si está pensando en comprar un coche, pero tiene dudas, ya que permite probar aquellos que más le interesen.

4. Cercanía

Disponer de un coche cerca, al lado del trabajo, de casa o en cualquier lugar, listo para arrancar, es otra de las ventajas que el carsharing proporciona al conductor. Ya no es necesario desplazarse a ninguna oficina para obtener un vehículo, están todos a pie de calle, listos para utilizar.

5. Conciencia con el medio ambiente y ayuda para evitar la densidad de vehículos en las ciudades


El carsharing cuida y favorece el medio ambiente ya que fomenta el uso de los vehículos cuando realmente se necesitan y, especialmente, para salir fuera de los municipios, por lo que libera el tráfico de las ciudades, donde los ciudadanos pueden apostar por otro tipo de transporte. Un coche compartido equivale a entre 6 y 20 coches, dependiendo de su uso.

Otro dato: un ejemplo de masificación de vehículos en ciudad es Barcelona. La capital catalana cuenta con 6.000 coches por km2, el doble que Madrid ciudad y más del triple que Londres. Una flota de 200 vehículos de carsharing en su máximo rendimiento evitaría 4.000 vehículos.

En definitiva, compartir vehículo de manera sistematizada y utilizando las nuevas tecnologías e internet está cambiando el mercado del motor y, además, está provocando cambios a nivel social, porque conecta a personas con valores similares, y medioambiental, puesto que supone un mejor uso se los recursos y una mayor eficiencia.

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